Nunca he estado de acuerdo con estas celebraciones, por una simple razón, considero que debe ser día del niño todos los días, al igual que el de las madres, o el famoso día de "la mujer", etc., y no se deben de convertir en una celebración casual o de la que sólo se acuerden un día del calendario, pero eso es tema para otra ocasión, por ahora les traigo un poema que desde que lo encontré me trae lindos recuerdos... espero lo disfruten, y ¡¡FELIZ DÍA DEL NIÑO!! XD
Cómo quisiera volver a ser niño…
Volver a descubrir el verdadero significado de la amistad, volver a ser el protegido de mi madre, y que ella me ayudara a sobrepasar cualquier problema con sólo dos palabras de aliento…
Quisiera volver a vivir aquella época en la que la palabra guerra no significaba más que un juego entre 6 amigos y volitas de papel. Ahora, guerra se ha traducido en muerte, destrucción e insomnio.
Quisiera volver a revolcarme en el pasto mientras llueve al lado de mis amigos, y dejarme de interesar tanto por mi ropa, la marca de mi bolso y sí luzco bien para el jefe. Al final de cuentas mi único jefe era mi padre y siempre me apoyó, y disfrutó con mi felicidad, pues toda la vida fue su único objetivo.
Cómo quisiera interesarme por el dinero, pero únicamente para comprarles dulces a mis amigos y juntar para el regalo de mi hermana.
Me encantaría que mis problemas de amores se resumieran a una sencilla cartita o a un juego de botella y dejar de preocuparme por nuevas y complicadas telarañas de amores ocultos y secretos.
Me muero de ganas por comer con las manos sucias, por no bañarme en dos días, por sentarme en un parque y platicar con las hormigas.
Muero de ganas de perder la cordura y adoptar la locura como medio de terapia, en lugar de ir semanalmente con un psicólogo que al parecer, le faltan más tornillos que a mí.
Quisiera regresar a aquella época en la que, para cruzar el mundo y montar el vehículo más poderoso, bastaba con atorar un bote de plástico a la llanta de tu bicicleta y listo; tenías el poder en tus manos.
Doy la mitad de mi fortuna por volver a decirle a mis padres que los quiero, así, sin que exista un festejo de por medio. Simplemente correr a sus brazos, besarlos, apachurrarlos y gritarles que los amo con toda mi alma y poder llorar en su pecho cuando me sienta triste.
Ahora que soy adulto, sólo espero que la infancia de mis hijos, les dure para siempre.